foto: Óscar Chambi Echegaray / CorazónParaGanar.com
Bruno Ortiz Jaime
[bruno.ortiz@corazonparaganar.com]
Sin ideas. Quien escribe busca empezar la crónica de la manera más salomónica y recibe ese topetazo en el pecho, ese pecho que cualquiera de nuestros centrales pudo haberle puesto a ese balonazo largo que terminó tan fácilmente en el tanto rival. Uno quiere pegarle un cachetazo a la desilusión pero cae rendido. Alianza, ese Alianza de la ‘Caldera’, de los goles imperdibles y magia ayer volvió al primer piso. Volvió a la corteza terrestre tras una estancia suprema que no supo alargar. Y fue con una caída de lo más absurda, de lo más inverosímil.
¡Uy! de Chile
El partido había nacido de terror para los íntimos, pues lo de Pelusso habían plantado un sistema acorde a las posibilidades íntimas tanto en defensa como en ataque. A las salidas claras de Joel Sánchez y Henry Quinteros le impusieron dos tapones infranqueables: el veloz Matías Rodríguez para asfixiar a ‘Lito’ y el ‘Ruliento’ Iturra para ahogar al ‘Pato’ y compañía. Así, con el decoro de Montillo y la presencia hostigante de Juan Manuel Olivera, los chilenos hicieron frente a un Alianza que hizo de los pelotazos su recurso solitario. Para colmo de males –y además a consecuencia de esa decisión- José Carlos Fernández terminó devorado en lo alto por Olarra y Victorino, dos grandotes con mayor prestancia para el juego aéreo que ‘Zlatan’. El 22 acabó frustrado.
Males congénitos
Son los que arrastra Alianza desde la primera etapa del certamen. Si ante Bolívar, Aurich y Estudiantes no terminaron por evidenciarse, esta noche ahogaban expectativas la precariedad de Vidal Sosa para con el balón. No en la marca, que algunos méritos acumuló, sino al convertirse en el eje principal del desacierto al elevar balones sin destinatario fijo, los cuales eran aprovechados para los contragolpes mapochinos. Mientras que Solís dejaba al azar cada centro al área. Y tuvo fortuna… hasta el minuto 85. Prado y su alarmante carencia de centros por lo menos inquietantes, Tragodara y su parquedad que a veces limita y Fernández, que arrastraba falta de exigencia con los rivales de la primera etapa. Esta noche dejó un botón de cómo le va en situaciones desfavorables.
¿Hace cuantos años, Montaño?
Si la penitencia que ha de pagar la blanquiazul por el talento del ‘10’ cafetero es su rebelde sobrepeso, pues no pocos estamos dispuestos. Pero Costas ya había hecho marca registrada este once y el ‘Potón’ no tenía opciones. Desde su ingreso, junto al de ‘Wally’ Sánchez, Alianza encontró las respuestas, aunque muy tarde. Este tipo de partidos son los ideales para este tipo de desequilibrantes, que si bien suman poco en defensiva, pueden ponerte de cara al gol más de una vez. Tal como estuvo Aguirre, y del que no vamos a evocar una sílaba pues solo reeditó una historia conocida a centímetros de la línea de gol.
Dame un chance…
Y si pinta oscuro el panorama, no hay tampoco ausencia de señales de vida. La blanquiazul complicó por bajo cuando quiso y donde quiso. Tanto ‘Lito’ como ‘Wally’ Sánchez dibujaron a los laterales y zagueros de la ‘U’, lo mismo que Montaño. ¡Alianza entraba tocando por el medio a placer y no podía embocar una! Para Costas debería ser el matar o morir ¿Y para ti?