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sábado, 29 de mayo de 2010

Previa: Óscar del León

recorte: El Bocón
León se fue de Primera en 1995, pero antes tuvo una gran actuación e hizo sufrir a Alianza la última vez que pisó el Alejandro Villanueva, curiosamente en el debut de Julio César Uribe como técnico blanquiazul. Adivinen quien jugaba para los huanuqueños...


Gustavo Martínez Morales
[gustavo.martinez@corazonparaganar.com]


Podrá parecer una ironía que un cuadro chico de provincia ostente poseer el pomposo nombre de León. Y hasta una crueldad que se jacte de ello al ser oriundo de una de las localidades más pobres del país, Huánuco. Un equipo recién ascendido, de poco presupuesto y con un estadio a medio construir podría dar visos de un grupo maltrecho y, hay que decirlo, débil. Pero la realidad desdice toda sospecha y destruye prejuicios.

TEMPONE LA PONE. En un ángulo. Así igualó Alianza tras el sorpresivo arranque de los huanuqueños. Fue de penal. La volada inútil es del maltrecho colombiano Pastor Reasco (foto: El Bocón).

16 de septiembre de 1995. La punta pintaba para blanquiazul. Y todo presagiaba que así iba a ocurrir. Los primeros treinta minutos fueron de pleno dominio aliancista. Marquinho y Tempone colmaron el mediocampo de buen fútbol. León solo atinaba a esperar tranquilo agazapado en su terreno, reduciendo su accionar a un asfixiante pressing que lo alejaba de cualquier amague ofensivo. Sin embargo, sobre los 29 el arquero aliancista Jacinto Rodríguez hizo peligroso un inofensivo remate de Jorge Durand. El paraguayo dio rebote y el balón quedó a capricho de Ismael Montesinos. 0-1 tan engañoso como real. Alianza supo reaccionar, aunque sin efectiva contundencia. Quizá de tanto acechar consiguió un penal que fue bien ejecutado por el argentino Tempone.

MARCA MARQUINHO. El 2-1. El brasileño hizo uno de sus pocos goles de zurda vestido de blanquiazul (foto: El Bocón).

Pero el ritmo, a pesar de los goles, no variaba. El León seguía calmo, tratando de enfriar el encuentro. Alianza, ya algo más tranquilo por el empate, seguía encimando casi por inercia, sin mayor imaginación. Imaginación que si tuvo Gustavo Tempone para ponerle un buen balón a Marquinho a los 45. El brasileño no tuvo necesidad de definir como manda su pasaporte, pero sí fue suficiente para que Alianza vaya al camerino con la seguridad de la ventaja. Y con el respaldo melodioso de 5000 fieles grones.

CON MUCHA KÍMBA...RA. Waldir desató la locura con el 3-2 definitivo. Alianza la pasaba mal y el goleador era capaz de desnivelar él solo el marcador (foto: El Bocón).

Parecía el debut soñado para Julio César Uribe. El ‘Diamante’ estaba sonriente y saludaba a propios y extraños. Pero quizá esa sonrisa escondía el nerviosismo de que se estaba ganando por circunstancias y no por consistencia de juego. León seguía agazapado. No por temor o miedo, sino por la sapiencia de que bajo el factor sorpresa se puede acometer con mayor éxito a su presa y dar el zarpazo. Y así sucedió.

SONRIENTE URIBE. Cuando aún no creía en que toda la prensa buscaba atacarlo, Julio César Uribe saluda a los fotógrafos. Y dejó un mensaje sensato (recorte: El Bocón).

El íntimo Frank Ruiz, disfrazado del mejor Solís o Vidal Sosa (usted elija), embistió torpemente a Ismael Montesinos dentro del área íntima. El juez Arana pitó y Javier Rojas supo definir para el 2-2 al minuto 25 de la segunda mitad. Matute ya era un infierno. Los insultos sucedieron con tremenda inmediatez a los vítores. Uribe no tuvo más que exponer sus últimos ases. Jayo y Salazar fueron reemplazados, respectivamente, por César Rosales y Franco Navarro. Sí, el hoy entrenador del bravo León, jugaba sus últimos partidos en el fútbol profesional. Pero el gol no se dejaba ver. Tuvo que aparecer Waldir Sáenz, todavía potrillo, para sentenciar el definitivo 3-2 con el que las 5000 almas íntimas rugieron de felicidad. Alianza estaba salvado, Uribe también.

martes, 25 de mayo de 2010

Previa: A mí con alturas

CON ESO BASTA. Nota que da cuenta de la oncena que logró el valioso triunfo en la 'Incontrastable' (recorte: La Crónica).
Los recuerdos de la primera vez que Alianza Lima visitó la ciudad de Huancayo son gratos. Aquella tarde del 3 noviembre de 1974 los íntimos doblegaron sin mucho esfuerzo al entonces benjamín del futbol nacional, Deportivo Junín. Mañana la historia es otra, pero creemos que el resultado puede ser similar de aquel encuentro disputado hace36 años.


Wilfredo Inostroza Valenzuela
[wilfredo.inostroza@corazonparaganar.com]


Corría el año 1974, una nueva plaza en el interior de país se sumaba al duradero torneo nacional. La nueva ciudad que albergaría fútbol profesional, era Huancayo, ubicado en la Sierra peruana y más de 3000 metros sobre el nivel del mar. El calendario del extenso campeonato descentralizado indicaba que en la trigésimo primera jornada, Alianza visitaría por primera vez la ciudad ‘incontrastable’ para enfrentar al Deportivo Junín, recién ascendido al conquistar la Copa Perú un año atrás.

Para los íntimos, no fue auspicioso el inicio de la década del 70, los títulos eran esquivos desde el año 1965 y la competitividad de sus planteles en aquella época estaba en tela de juicio. Jaime Duarte y un veterano ‘Pitín’ Zegarra destacaban en el once blanquiazul. Los huancaínos ocupaban las últimas posiciones, producto de su novel e inexperto conjunto. El escenario fue el tradicional Estadio de la ciudad, en aquella época llamado “IV Centenario”.

El visitante era favorito, rápidamente lo plasmó en el campo a través de un dominio de las acciones. El cronometro del juez Hugo García indicaba 18 minutos cuando el atacante íntimo Luis Medina inauguró el marcador y se coinvirtió en el primer futbolista blanquiazul en marcar un tanto en aquel recinto. Las más de 6 mil personas lamentaron aquel tanto que auguraba una fatal tarde para sus coterráneos.

Alianza confirmaría su superioridad en el minuto 32, Juan José Ávalos tras un excelente remate de derecha vencería la resistencia del guardameta Martín. El final del primer tiempo mostraba un solo equipo en el campo, que no parecería mermado por la altura y mucho menos por el rival. La segunda mitad fue de mediocre nivel, el local incesantemente intentaba el descuento mientras que los íntimos se replegaban para evitar que el contendiente logre su objetivo.

El partido ya expiraba y para añadirle cierto suspenso, Inocencio Fuentes marcó el único tanto del Deportivo Junín, el mismo que no alcanzó para conseguir el empate pues el tiempo reglamentario ya estaba cumplido. Alianza no brilló, pero fue efectivo en el primer tiempo y se trajo dos valiosos puntos a la capital.

La historia es distinta, Alianza no enfrenta a un inexperto y novel conjunto como el Deportivo Junín, hoy el Sport Huancayo es uno de los animadores del campeonato, además de contar como aliado la geografía de su localidad. Pero todos los hinchas blanquiazules anhelamos que el relato narrado en párrafos anteriores se repita mañana desde las 15:30.

sábado, 22 de mayo de 2010

Previa: A Huacho me fui


Pudo ser peor. González Ganoza ataja el penal a Elías. Pudo ser el tercer gol de los huachanos (Foto: Diario "La Crónica")


En un sistema de campeonato muy similar al de hoy, Alianza visitó por primera vez el Estadio Segundo Aranda Torres en la temporada 1979. En aquella ocasión la suerte le fue esquiva a los blanquiazules, quienes cayeron ante Juventud La Palma, benjamín del futbol profesional de aquel entonces.

Wilfredo Inostroza Valenzuela
[wilfredo.inostroza@corazonparaganar.com]


En 1979, el sistema del campeonato descentralizado era similar al que ‘disfrutamos’ hoy. También se jugaban treinta jornadas y posteriormente una liguilla final que definía al campeón de la temporada. El fixture indicaba que el domingo 8 de julio se disputaría la jornada número 15, la última de la rueda inicial, la misma indicaba que los íntimos visitaban por primera vez en su historia la ciudad de Huacho con la consigna de vencer al Juventud La Palma. Antecedentes que se repetirán el día de mañana cuando Alianza enfrente al Total Chalaco en el Segundo Aranda Torres.


Mala tarde. El titular lo dice todo, Alianza Lima no pudo ante el novel Juventud la Palma. (Recorte: Diario "El Comercio")

Un equipo íntimo debilitado por la partida de sus figuras que obtuvieron el bicampeonato solo meses atrás. Por su parte, el novel cuadro huachano buscaba sumar puntos para alejarse del descenso. Alianza, a pesar de su irregular campaña era favorito en el norte chico. Más de 11 mil personas abarrotaron las graderías del recinto ofreciendo apoyo al conjunto de su localidad.

Pero el favoritismo de los capitalinos desaparecería al iniciar el encuentro. La Palma, con el mítico Jorge Hirano como abanderado, dominó el encuentro desde el primer minuto sin darle oportunidad alguna de reacción al rival. Luego de 25 minutos de juego, el atacante norteño Guillermo Quijandría anotaría en la valla de José González Ganoza, tras rematar de cabeza luego de un tiro de esquina.
Los desbordes de la ofensiva eran constantes, Jaime Duarte sufrió la habilidad del volante huachano Elías, producto de ese duelo ambos futbolistas se agredieron mutuamente y fueron expulsados al iniciar el segundo tiempo. El clima hostil del hincha local y el buen nivel de rival provocaban que el empate para Alianza pareciese una utopía.

Asi formaron. La presencia de González Ganoza y Jaime Duarte destacan en Alianza, mientras que La Palma un joven Jorge Hirano fue la figura de la tarde. (Recorte: Diario "El Comercio)

Para terminar de enterrar alguna reacción de los íntimos, tras una excelente jugada individual de Santi Saavedra quien cedió a ‘Koki’ Hirano y venció una vez el arco visitante. Un 2-0 que reflejó una superioridad absoluta de un equipo ante su contendiente que no tuvo rebeldía para evitar la derrota. Los tres puntos no se movieron de Huacho para algarabía de los miles de aficionados que acompañaron al equipo ‘Palmeño’.

En el 2010, un equipo adoptado por la afición huachana intentará que reeditar la célebre actuación de Juventud La Palma hace 31 años. Habrá que cambiar aquella desfavorable historia registrada hace más tres décadas a varios kilómetros de Lima.

domingo, 16 de mayo de 2010

Previa: El gol silencioso

foto: El Bocón
Flavio Maestri le marcó por primera vez a Cristal como blanquiazul un 28 de noviembre de 2004. Aquella tarde fue la única vez que no lo gritó...


Bruno Ortiz Jaime
[bruno.ortiz@corazonparaganar.com]

Flavio Maestri es, pese a las críticas de no pocos, un símbolo del fútbol peruano en la última época. El único 9 decente de nuestro país hasta antes de la aparición fulgurante de Claudio Pizarro. No obstante, el 'Tanque', a diferencia de Claudio, no emigró rápidamente y más bien se hizo, en sus idas y vueltas, un hombre netamente identificado con el torneo local, más precisamente con la casaquilla de Sporting Cristal.



Y ES QUE TANTO TE CONOZCO. Gustavo Roverano volvía por segunda vez a Matute. Aquí recibe un golazo de tiro libre de Martín Hidalgo en ese partido (foto: El Bocón).

Por eso aquella tarde oscura del domingo 28 de noviembre de 2004 encontraba a un Maestri de algún modo confundido. Hasta hace poco le había marcado un golazo de media vuelta a Gustavo Roverano y hoy lo tenía de nuevo al frente. Hasta hace poco le había amargado el Clausura a Alianza y hoy debía redimirlo ante su ex. Hidalgo había adelantado sobre el final del primer tiempo, pero apenas al regreso del descanso Prado le había puesto una pelota en la cabeza a Bonnet para que este solo infle las redes blanquiazules.

ASÍ FUE. Roverano dejó rebote tras un centro de Sarria y Maestri, siempre atento, marcó un gol que significó muchísimo en su carrera deportiva (foto: El Bocón).

No tendrìa que pasar más tiempo, no había por qué guardar tanta angustia. Maestri sabía que su destino no podía complicarse más si marcaba sobre los últimos instantes. Asi que, apenas 8 minutos después, ahogó el corazón en ese centro mal barajado por Roverano para añadirla dubitativo, aparentemente sin convicción. Había anotado y no lo quería gritar... solo esta vez.

lunes, 10 de mayo de 2010

Previa: Por la picardía del 'Chato'

foto: El Bocón
Alianza se jugaba la clasificación a la gran final del 2004, y para ello requería por lo menos un punto en el Cusco, en la última jornada del Clausura. Cuando apenas restaban cinco minutos, caíamos 2-1 y Cristal ya celebraba por adelantado, pero apareció Aldo Olcese para “jugarle limpio” a Alianza y darnos el pase a la gran final.


Walter López Gómez
[walter.lopez@corazonparaganar.com]



El año 2004 estuvo dividido en dos partes claramente opuestas para Alianza Lima. El Apertura fue espectacular, lográndose el título, además se coronó una aceptable campaña en la Copa Libertadores y por si fuera poco, el club pudo vender a Jefferson Farfán a Europa. Pero el Clausura fue lo contrario, al punto que llegamos a la última fecha en el séptimo lugar, uno por debajo de lo requerido para poder jugar la gran final. Cristal ganó con suma facilidad el segundo torneo del año, mientras Alianza andaba a los tumbos. En la penúltima fecha, sufrimos una derrota en el clásico por 2-0 y eso hizo que Unión Huaral nos desplazara del sexto lugar por un punto.

PA' BRAVO YO. Flavio Maestri fue uno de los baluartes de esa hazaña. Aquí cubriendo el balón ante 'Margarito' Rojas y 'Juanjo' Velázquez (recorte: El Bocón).

Así, Alianza fue al Cusco con la imperiosa necesidad de sumar ante el siempre temible Cienciano, quien hace pocos meses había ganado la Recopa Sudamericana, y aguardar que Unión Huaral no venza como local a la Universidad san Martín, que se jugaba la baja.
El partido comenzó de forma excelente para los íntimos. En apenas 2 minutos Flavio Maestri puso en ventaja a los aliancistas. Pero conforme transcurrieron los minutos, el equipo se fue tirando atrás y antes del descanso Miguel Mostto puso el empate para los rojos.

El rendimiento del equipo seguía en declive y no sorprendió a nadie que Germán Carty pusiera en ventaja a Cienciano apenas iniciado el complemento. Alianza no encontraba el rumbo y sentía claramente los estragos de la altura. Por lo menos se salvó unas cinco veces del tercer gol imperial.

NO HABÍA OTRA. El encuentro estuvo caracterizado por la vehemencia y el coraje. El choque entre el 'Chicho' Salas y Miguel Mostto es una clara muestra (recorte: El Bocón).

Las noticias desde Huaral eran buenas, pues los locales caían 0-1 con los santos, por lo que con un empate Alianza estaría en la gran final. Pero en la cancha, no se veía por donde podía llegar. Hasta que pasó algo increíble. Minuto 85. Bazalar echó el balón a un costado para que atiendan a un compañero, el juego se reanudaría con un bote a tierra cerca al área cusqueña. Mientras los rojos esperaban que Aldo Olcese aplicara el fair play y les devolviera el balón, éste “le jugo limpió a Alianza” que necesitaba el empate, y combinó con Maestri, quien se la devolvió para que el el 'Chato’ ponga el 2-2 y desate la locura de la mitad más uno del país.
Lo que vino después fue vergonzoso. Tras el final del partido, el público e incluso la policía cusqueña agredieron a varios jugadores aliancistas. Pero nada de esto pudo borrarles la sonrisa del deber cumplido. Más allá de los cuestionamientos, Alianza estaba en la final, y eso era lo más importante.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Previa: De la historia se aprende

Diseño: Airon Nelson López / CorazónParaGanar.com
Fue jueves, aquel 2 de marzo del '72, cuando Alianza Lima le ganó tres por dos a la Universidad de Chile en el Monumental de Santiago. Hoy, el campo de batalla será el mismo, y aunque estos guerreros no tengan la sagacidad de sus antecesores, tienen con qué. Solo recuerde y créalo.


Paul Medina Trejo
[paul.medina@corazonparaganar.com]


Ya no hay vuelta atrás. El viaje podría terminar hoy. Así, de golpe, brusco, intempestivo. Un nocaut al mentón y una parálisis a los sentidos, pero ¿por qué no seguir creyendo en esta blanquiazul que a veces engalana y en otras decepciona? Dejemos por un momento (ojo, solo un momento) los cuestionamientos y alistémonos a soñar. Total, no cuesta nada. Mejor aún si rememoramos una victoria ante el mismo rival y en el mismo escenario. Una dosis de añoranza -solo en la cantidad justa- abstrae el pensamiento y revive la ilusión. La misma que tenemos que recuperar y luchar para convertir en realidad.

ACCIÓN Y REACCIÓN. Titular que da cuenta del luchado triunfo que consiguieron los grones en tierras mapochas, y es que a cada gol peruano le sobrevino uno chileno (recorte: El Comercio).

El partido esperado. Chilenos y peruanos, azules y blanquiazules. Son las eliminatorias para la Copa Libertadores de 1972. Una derrota de los locales es impensada. No obstante, entre las filas de los íntimos destacan un par de conocidos que algo sabían de fútbol: Cubillas, Baylon, Sierra y Ponce. Vaya fiasco que se dieron. Pero, los chilenos salen animados y palpitan al son de su colorida barra. El argentino Roberto Barreiro sopla fuerte al pito. Señoras y señores, inicia el primer tiempo.

Luego de mover la pelota desde el medio, Alianza no quiere dejar espacios y arremete con todo a la defensa chilena que parece dormir aún. Todavía no acaba del primer minuto y bajo presión de Baylon, Rodriguez otorga el primer tiro de esquina. Sierra ayuda y Cubillas acecha. La defensa de la U de Chile solo se relega. Alé habilita a Cubillas, quien tras superar a Villalobos, sacude la valla de Nef.

PAPELITO MANDA, AUNQUE CON TRAMPA. Según las bases de la Libertadores de esa época, antes de cada partido los jugadores tenían que presentar su pasaporte o su carnet de identidad; sin embargo, el árbitro Roberto Barreiro solo lo aplicó con César Cueto, quien tuvo que dejar el campo, y no con el chileno Zelada (recorte: El Comercio).

Los victorianos se descuidan un momento y Barrera, el mejor jugador de la U de Chile, tras un pase de Sarnari decreta el empate a los 20’. Alianza vuelve a armar, continúa empujando el juego hacia el área chilena. Presiona. Minuto 25. Villalobos hunde el balón en su propia meta tras la presión de Cubillas. Dos a uno, ganan los peruanos. Con este resultado, los adversarios se van al descanso.

BIEN CHEQUEADOS. Nota que da cuenta del accionar de la oncena blanquiazul; los elogios sobraron (recorte: El Comercio).

Ya en la segunda parte, otra vez Barreda se filtra por la defensa íntima y vence a Ponce con un tiro directo. La hinchada chilena aún respiraba agitada, cuando Cubillas sorprende al aprovechar un descuido de Nef para marcar el tres a dos. Nadie lo creía o mejor dicho nadie quería aceptarlo. Pero como dicen, "la calidad no se hurta ni se compra, nace, se hereda y se trabaja", y vaya que el 'Nene' y compañía supieron de eso. Es por eso, que hoy, deberíamos contagiarnos de esa quimba de antaño, de esa identidad muchas veces gitana para vulnerar a esta U que tiene mucho de universitaria y casi nada de sangre azul. Porque la historia nos sirve para eso, para revalorar nuestro pasado, mejorar nuestro presente y encaminarnos hacia el futuro.

sábado, 1 de mayo de 2010

Previa: 'Chepe' el vivo

foto: IntiGasDeportes.blogspot.com
Una llegada en silencio, una 'traición', un escándalo de laboralidad tripartita, una despedida funesta, un papel de hijo pródigo en la dirección técnica nacional y una destreza para sacar resultados de visita han marcado la carrera de José 'Chepe' Torres, ex asistente y técnico de Alianza Lima.


Wilfredo Inostroza Valenzuela
[wilfredo.inostroza@corazonparaganar.com]


José Torres Sáenz llegó a La Victoria en 1999: su coterráneo Édgard Ospina lo propuso como asistente técnico para la campaña. Con él arribó otro cafetero, el futsalista Mahler Tressor Moreno, quien sí tuvo un éxito regular a diferencia de sus paisanos que no encontraron rumbo aquella temporada. Ospina sería reemplazado por Jorge Luis Pinto poco antes de un Clásico y lo increíble fue que el ‘Chepe’ decidió no renuciar y se mantuvo en el equipo desempeñando el mismo cargo de asistente.

MUCHO GUSTO. José 'Chepe' Torres, un ilustre desconocido allá por 1999, cuando solo era asistente del 'Peinadito' Édgard Ospina (foto: archivo de Frank Reyes Ospina).

Tiempo después de su silenciosa salida a inicios de 2000, inició su carrera como entrenador en equipos de poco renombre como el Unión Minas o el FBC Melgar, donde la fortuna le fue esquiva. Sin embargo, cuando corría el año 2002 sus servicios fueron requeridos por el Deportivo Wanka, equipo que luchaba por no perder la categoría. Aquel campeonato comenzó colmado de prosperidad para el colombiano, no había perdido ningún encuentro dirigiendo a los huancaínos. Luego de algunas fechas, fue contratado por Alianza Atlético, abandonando a su suerte al equipo que inicialmente confió y arriesgó por él.

Por su parte, en Matute el panorama no era el idóneo. Tras perder la final del Apertura a manos del clásico rival, Franco Navarro prometió el título del Clausura, pero este era dominado casi sin contratiempos por Sporting Cristal. Hasta que llegó el trágico 22 de setiembre, cuando los partidos de la blanquiazul aún se podían disfrutar por señal abierta, narraba Toño Vargas y Alianza Lima enfrentaba en Matute a su tocayo norteño. En el banco, el ‘Chepe’ que juró no perdía de ninguna manera este encuentro. La verdad, no lo hizo en vano.

'Pedrito' García, todavía con ánimos de revancha eterna con Alianza, vencía a Roverano tras un excelente jugada individual. "Acéptalo, Roverano, García fue más". Pero Christian, el otro García, marcador izquierdo blanquiazul, con un magistral cobro de tiro libre vencía a un todavía inexperto Butrón. Luego, Olcece, con su habitual habilidad cedería a Johan Fano, quien recién debutaba aquella temporda tras una larguisima lesión. Todo era alegría, hasta que aparecería el ‘Checho’ Ibarra una vez más para igualar el marcador. Todo estaba consumado, Navarro sería destituido en la noche y al otro día sería nombrado el flamante nuevo entrenador.

EQUIPO DE SONIDO. Con este equipo, 'Chepe' Torres dejó a Alianza en 2003. Un cuadro con varias figuras a las que no supo engranar (foto: Anuario ADFP 2003).

La expectativa era enorme en La Victoria por conocer al encargado de levantar a flote la nave que parecía hundirse con todos los sueños de título. ‘Cheque’, perdón ‘Chepe’ Torres una vez prefería el dinero y abandonaba a los sullanenses y firmba por Alianza Lima. Comenzó su campaña con dos objetivos: el Campeonato Nacional, que parecía lejano, y la Copa Sudamericana.

En el torneo internacional no pasamos la tercera fase tras perder tontamente ante Nacional de Uruguay, mientras que en el Clausura la historia tampoco tuvo final feliz, perdió encuentros importantes e inexplicables y permitió que los rimenses se consagren campeones.

SU MEJOR RECUERDO. El partido perfecto para el 'Chepe' en Alianza. Utilizó al máximo sus conocimientos para jugar de visita y le arrancó un triunfo increíble al Olimpia paraguayo (recorte: El Bocón).

A pesar de todo, la siguiente temporada continuó al mando de Alianza. En la Copa Libertadores su desempeño no pudo ser peor, solo ganó un partido ante Olimpia en Paraguay, gracias a una genialidad de Tagliani cuando el tiempo expiraba. Fue goleado por Gimnasia y Cobreloa.

Su partida se dio el 8 de abril, tras la extrepitosa caída en Calama y la eliminación de la Copa. Gracias a Dios, desde Argentina llegó Gustavo Costas para reemplazarlo y permitirnos volver a soñar luego de casi seis meses de pesadilla.

miércoles, 28 de abril de 2010

Previa: Un amor de novela

foto: El Bocón
Si bien no tuvo la mejor de las partidas, Gerardo Pelusso fue parte de la última empresa exitosa de Alianza Lima a nivel local: fue cabeza de la blanquiazul 2006, que se propuso el título desde enero... y lo logró.


Renzo Gómez Vega
[renzo.gomez@corazonparaganar.com]

Un traje azul y blanco fue el inicio de su idilio con la blanquiazul. ¿La fecha? El 3 de enero de 2006. Gerardo Pelusso hacía su presentación de rigor junto al ex presidente Alfonso 'Cuchi' de Souza Ferreyra y, casi instantáneamente, como esos amores de novela, se ganó la simpatía y el cariño del pueblo aliancista. Y es que este uruguayo de gestos amables y vicios carnales, a diferencia de otros entrenadores 'vende humo', fue cauteloso desde el principio. "No prometo el título, solo mucho trabajo para devolverle a Alianza el sitial que merece", razón no le faltaba, el equipo venía de una desastrosa campaña que casi le cuesta la categoría, y era una 'papa caliente' que a muchos asustó, menos a él.

AQUÍ VENGO YO. Pelusso y su cuerpo técnico posan para la foto. Incluso, Mario Viera, actual técnico de Vallejo, era su asistente (foto: El Bocón).

Para ser francos, Pelusso llegaba con buenos antecedentes, entre ellos, dos campeonatos uruguayos, el 2004 y 2005 con el Danubio, pero casi nadie lo conocía. No hizo falta. Lo primero que hizo fue renovar la plantilla con jugadores del medio local y traer algunos extranjeros de gran cartel como el chileno Fernando Martel. Y vaya que le resultó.

En su primera temporada, tuvo algunos tropiezos pero consiguió el campeonato. Adueñarse del apertura fue relativamente sencillo: pese a reducirse su ventaja en las últimas fechas, un empate a uno ante Boys fue suficiente para derrotar a Cristal. Luego, en el Clausura, como la mayoría de 'campeones', se dejó estar, resignándose a esperar a su rival del Play Off: el Cienciano del 'Burrito' Mariño y del temible Mostto. Un 1-0 en contra en el Cuzco hizo presagiar lo peor; sin embargo, los grones se recuperaron y los vencieron por 3 a 1 en la vuelta. Su astuto perfil bajo había rendido sus frutos.

Y YA LO VEEEN... Pelusso y Ligüera, los uruguayos de la blanquiazul en 2006, celebran el Título Nacional ante Cienciano, clímax de la etapa del técnico en Matute (recorte: El Bocón).

Al año siguiente, obviamente, con un campeonato al hombro, los objetivos eran distintos. Más ambición y menos margen de error. Alianza disputaba una nueva Libertadores y, pese a sus malas experiencias, la hinchada se volvía ilusionar. Ya no estaba Martel ni Rodrigo Pérez, pero se mantenía su compatriota Liguera. ¿El resultado? Cero puntos, así de duro como lo lee. Alianza fue el peor equipo y quedó último en la tabla general. Entonces, los cuestionamientos se hicieron más constantes y, Pelusso cayó presa del ciclo de vida de este hermoso deporte: del júbilo desbordante a la ingratitud repentina. El apertura del 2007' terminó por noquearlo, la blanquiazul renunció al título con muchas fechas de anticipación, determinando su salida.

Y es que el amor de Pelusso fue -como repito- de novela, como esos de primera vista, intensos pero fugaces. Es por eso que aún hoy, luego de casi tres años, la hinchada lo recuerda con gratitud, porque esta vez actuará de rival, pero los buenos momentos no se olvidarán jamás.

sábado, 24 de abril de 2010

Previa: Cuestión de piel

foto: El Bocón
Pedro Ascoy es uno de esos jugadores que debutó con la blanquiazul pero que nunca pudo consolidarse, debiendo cobijar sus botines en provincias. Con dos pasos fugaces por la Victoria, el ‘Burrito’ es recordado por la hinchada más por sus buenos partidos contra Alianza, que por sus actuaciones en tienda íntima.


Walter López Gómez
[walter.lopez@corazonparaganar.com]


En el inicio de la temporada de 1998, Alianza se alistaba para revalidar el título nacional y desempeñar un buen papel en la Copa Libertadores. Entre los jugadores que fueron a la pretemporada en Huaraz, se encontraba un juvenil de 17 años, menudito, pero con deseos de figurar en el primer equipo. Su nombre: Pedro Ascoy. Sin embargo, el profesor Jorge Luis Pinto jamás lo tuvo en sus planes, pues contaba en su plantilla con jugadores con mayores pergaminos como Waldir Sáenz, David Chévez, Miguel Asprilla y Claudio Pizarro. Aún así, Alianza no tuvo un buen Apertura, quedando en cuarto lugar y siendo eliminado en segunda fase de la Libertadores, por lo que el DT colombiano debió marcharse.



CABALLERO, 'LOQUITO'. Christian Del Mar intenta evitar el gol pero es en vano. Un vigente Julinho anotaría el primer tanto de la tarde (foto: El Bocón.com).

Para el Clausura, el entrenador sería otro colombiano: Édgar Ospina, quien provenía de las divisiones menores, por lo que las chances del ‘Burrito’ aumentaron. Es así que el 23 de Agosto, Alianza enfrentaría a Cristal por la tercera fecha del Clausura con Ascoy aguardando un lugar en la banca. El partido no pudo comenzar peor para los íntimos. Apenas a los 2 minutos, Julinho puso en ventaja a los bajopontinos, mientras que el colombiano Asprilla puso el empate sobre los 22’.


SILVA Y VACILA. Roberto Silva pelea un balón con Alvarado pero es traicionado por su ímpetu y cae aparatosamente (foto: El Bocón).

El trámite era ligeramente favorable para los celestes. Es por eso que para el complemento el técnico Ospina decidió refrescar el equipo, y sustituyó a Asprilla por el juvenil Ascoy. El ‘Burrito’ tuvo un aceptable debut, generando algunas jugadas de peligro en el arco del uruguayo Ferro. No obstante, el marcador no se movería. Tibio empate que dejaba a más de uno con los crespos hechos.

DOS DEBUTANTES. Ascoy se estrenaría con casaquilla chiclayana en el 2001 con una victoria por 2-1 frente a Melgar en Arequipa. El 'Chepe' Torres hizo lo propio en el banquillo mistiano; aquí el colombiano saboreando el amargor de la derrota (foto: El Bocón).

A pesar de no haber tenido un mal debut, la ansiada continuidad nunca llegó. Jamás llegó a consolidarse en el primer equipo de Alianza, y a inicios del año 2000 se fue de Matute sin pena ni gloria. En los próximos años, paseó su irregular fútbol por el UPAO, Minas y Aurich. Hasta que en la temporada 2001 volvió a Matute para integrar el equipo que buscaría el título en el Centenario. Lamentablemente para él, una vez más su presencia en Alianza se redujo al banco de suplentes, y apenas jugo unos cuantos partidos. Cansado, Ascoy decidió partir y continuar su carrera, definitivamente, lejos de la Victoria. Prácticamente pasó por todos los equipos provincianos; pero una vez más y aunque suene recalcitrante y hasta desdeñoso, sin pena ni gloria. Lo más destacado fue su participación con Alianza Atlético en la Copa Sudamericana de 2004.

LO PASADO, PISADO. Ascoy se ha ganado un lugar en el 'Ciclón del Norte', dejando atrás una tormentosa trayectoria de altibajos (foto: El Bocón).

La historia parece por fin sonreírle en Juan Aurich, adonde arribó por segunda vez en 2009. Tal performance le valió para ser considerado por el técnico Luis Fernando Suárez para la actual campaña. Este año, Ascoy ha tenido actuaciones sobresalientes, quizá en gran medida, a la nueva posición en que lo ha ubicado el cafetero: volante por izquierda. Sea cual fuere el motivo, Ascoy ha elevado su juego, alcanzando su pico de rendimiento ante Alianza Lima por la Copa Libertadores, cotejo donde anotó un golazo, luego de eludir con facilidad a todo el bloque defensivo rival. Goles más, goles menos, esperemos que este episodio no se repita mañana, y que Ascoy haga -por fin- honor a su apelativo cuando enfrente a los íntimos, porque todo indica que este ‘Burrito’ deja de rebuznar cuando ve la gloriosa blanquiazul. Cuestión de personalidad dicen algunos, dejémoslo en cuestión de piel nomás.

lunes, 19 de abril de 2010

Previa: Nunca está de más

Portada: El Bocón
En 1998, Alianza ya había clasificado en su grupo y debía enfrentar, como mañana, a un argentino para cumplir su participación en la primera fase. Pero el equipo de Pinto se relajó demasiado y cayó fácilmente ante el cuadro ‘B’ de River. Hasta Bazalar erró un penal. A 24 horas de un partido que puede resultar histórico, recordemos este antecedente –que esperamos no repetir- . Incluye una sabrosa curiosidad de un jugador riverplatense.





Bruno Ortiz Jaime

[bruno.ortiz@corazonparaganar.com]



Eran los suspiros finales de los 90, una década marcada por un fútbol peruano arriesgado y prejuicioso a la vez. Fue una época de no pocos buenos resultados y muchos “casi casi”. Por eso Alianza había sido capaz de dejar atrás a Sporting Cristal y Colón de Santa Fe para ubicarse con autosuficiencia entre los 16 mejores del continente. Pero debía rendir un examen más, uno que no variaría mucho su promedio pero que podía dejarlo, sin atenuantes, por encima de todos.



MUY OLVIDABLE. El equipo que saltó al campo del 'Monumental' de River: Hinostroza, Battaglia, Ruiz, Saavedra, Baylón, Bazalar; Basombrío, Asprilla, Jayo, Chévez y Salazar (foto: El Bocón).



El partido



Las crónicas dan cuenta de un Alianza vergonzoso, sin un patrón definido de juego y con una dramática propensión a la desidia. River jugó a ritmo de entrenamiento y eso le bastó para encajar un dos a cero que le era suficiente para calmar su apetito. Mientras que el cuadro de Pinto ni siquiera asomó chispazos del 1-1 entre ambos equipos en Lima. Pese a ello, la blanquiazul supo aguantar el primer tiempo ante un cuadro local sin fineza para definir, errando hasta cuatro ocasiones claras de gol. En tanto, la visita tuvo en un remate de Hinostroza y un tiro al travesaño del colombiano Miguel Asprilla sus ocasiones más claras.



TRES POR UNO. El penal a Asprilla, el cobro erróneo de Bazalar y la pugna en solitario del colombiano ante la defensa de River. Esas fueron las imágenes grones en Buenos Aires (recorte: El Bocón).



Pero el segundo tiempo no guardaba misericordia para el pobre trabajo grone, por lo que apenas a los 5’ el colombiano Juan Pablo Ángel desborda al ‘Gato’ Basombrío y saca el centro para la estirada infructuosa del golero paraguayo Juan Sebastián Battaglia. El ‘Payasito’ Aimar se la encontró solo y no tuvo problemas para marcar el primero. Ya había caído el primero y no se debió esperar mucho para el segundo. Apenas 10 minutos después, Basombrío volvió a fallar, esta vez en el centro de Norberto Acosta para Darío Figueroa que, de palomita, marcaría el definitivo.



SIN 'PELUQUITA'. Juan Saavedra tuvo un rendimiento inconstante y apenas apareció. Aquí, junto a la ficha del partido, aparece marcado por Norberto Acosta (recorte: El Bocón).



El resto del partido cedió apenas para la fabricación de un penal por parte de Asprilla. El delantero fue trabado por el paraguayo Pedro Sarabia y el juez Epifanio González no dudó en sancionar. Para entonces ya había ingresado Alejandro Saccone, un curioso arquero de River, caracterizado y caricaturizado por ser un eterno suplente del cuadro de la banda roja. Este encuentro fue el ÚNICO que pudo disputar en sus casi 10 años en ese equipo. Y como para no manchar su felicidad, Bazalar erró el penal. Cosas del fútbol: sonrisa y desazón al mismo momento. Sensaciones que esperemos mañana no se combinen.



jueves, 15 de abril de 2010

Previa: 'Diamante' sin pulir

foto: El Bocón
Julio César Uribe, actual técnico de Gálvez, tuvo uno de los pasos más olvidables de su carrera en Alianza Lima. Perdió la opción directa de ir a la Libertadores, cayó en la definición ante la 'U', se peleó con medio equipo y terminó echando a Marquinho. Por eso, pocos recuerdan del 'Diamante' grandes momentos en Matute. Esta es su historia.


Jonathan Ruiz Román
[jonathan.ruiz@corazonparaganar.com]

Se jugaba el Descentralizado 1995 y Alianza Lima estaba de capa caída: su técnico, el chileno Ramón Estay, no había dado buenos resultados en su estancia en el club. Entonces la directiva decidió rescindirle el contrato debido a sus malos resultados. Todos los dirigente votaron para que el DT chileno no continúe en la institución. El elegido para ocupar el cargo sería nada más y nada menos que Julio César Uribe, el ‘Diamante’, quien venía haciendo una campaña respetable con el Deportivo Municipal.


GUARDA AHÍ. Uribe y sus primeras imágenes como técnico de Alianza. Los flashes generaron tanta alegría en el 'Diamante' que hasta ensayó poses poco ortodoxas (recorte: El Bocón).

La aventura del popular 'Jeta Jeta' se iniciaría junto a César Cueto y su inseparable asistente, Rubén el ‘Panadero’ Díaz. Ese era el nuevo comando técnico que buscaba rescatar a Alianza de una sequía de 16 años sin títulos. No obstante, y en un afán previsor del fracaso, Uribe precisó a su llegada: “No prometo el campeonato”. Y cumplió.

¿EL PARCHE? Julio César y su "no prometo el título" no fueron suficientes para la ola de críticas que recibió a final de temporada (recorte: El Bocón).

El debut

El ‘Diamante’ tuvo su primera prueba ante el León de Huánuco, en donde ya asomaba entre sus jugadores Johan Fano. El encuentro se jugó en Matute y Alianza arrancaba como favorito absoluto, su esquema no cambió a ninguno de los titulares más que en las posiciones. Sin embargo, lo que parecía una fiesta terminó siendo un suplicio para los nervios del nuevo técnico grone. Gustavo Tempone, Marquinho (paradojas) y Waldir Sáenz marcarían para el agónico 3–2 a favor de los blanquiazules, dando vuelta a la ventaja inicial de los huanuqueños.

CON LO JUSTO. 'Arañita' Muchotrigo no puede creer lo que le costó a Alianza ganarle a León. Fue un debut angustioso para Uribe (portada: El Bocón).

La despedida

Varios meses después, para ser exactos el 22 de diciembre, Alianza Lima y Universitario se jugaban la clasificación para acompañar a Sporting Cristal, ya clasificado, a la Copa Libertadores. Los victorianos jugaban contra Deportivo Sipesa en Chimbote y la 'U' hacía lo propio ante San Agustín en la capital. Casi como cuestión profética, el equipo de Uribe no embocó ninguna de las opciones que tuvo frente al arco chimbotano, incluso el goleador Waldir Sáenz se comió un gol cantado. Así, y como la 'U' tampoco había podido dar cuenta de los agustinianos, ambos cuadros llegarían a disputar el 27 de diciembre de ese año un partido definitorio que los cremas ganarían con gol de Roberto Martínez.

NO LA HIZO. Por caprichos del destino, Waldir Sáenz pudo salvarle la cabeza al técnico pero erró el gol de la clasificación a la Libertadores frente a Sipesa. Tras el 0-0, Alianza debía definir el cupo con la 'U' (recorte: El Bocón).

“La derrota fue injusta”, declaró el aún DT de Alianza Lima en una de sus primeras frases cliché. Los días ya estaban contados para el ‘Diamante’. La desazón de los directivos por perder la participación en la Libertadores y la voceada mala relación de Uribe con el plantel (lo que incluso provocó la separación de Marquinho por parte de Julio César y que algunos jugadores evidenciaran su resistencia al técnico). Sea como sea, no es la primera vez que Julio César Uribe vuelve a Matute. Quien sabe si tras otra derrota nos engalane con una de las tantas frases justificatorias cuando tuvo el buzo blanquiazul.

ESTEEEE... El último partido de Uribe con buzo -saco, en realidad- de Alianza fue en el Nacional. La derrota por 1-0 ante Universitario lo dejó out (recorte: El Bocón).

domingo, 11 de abril de 2010

Previa: Nos volvemos a encontrar, 'Chicho'

Diseño: Aldo Vicuña Iberico / CorazónParaGanar.com
Alianza se alista para verse la cara con el CNI, en Iquitos, una tierra donde usualmente le va bien. Pero también se reencontrará con un ex muy especial: Guillermo Salas. El 'Chicho' llegó en 2001 y pasó 7 años en la Victoria, donde cosechó 4 títulos y muchos aplausos. Indudablemente, un jugador para recordar.


Walter López Gómez
[walter.lopez@corazonparaganar.com]

Era el inicio del año 2001, Alianza se preparaba para el año del centenario, y quería dejar atrás un pésimo 2000. La directiva estaba armando un poderoso equipo al que se le denominaba 'Dream Team',y había roto el mercado con grandes jales como Eduardo Esidio, Marko Ciurlizza y Palinha. También hubo otros refuerzos menos pomposos, entre los que se encontraba Guillermo Salas. El 'Chicho', como se le conoce a este jugador, era un cumplidor lateral que había paseado su fútbol por San Agustín, Alcides Vigo, Deportivo Pesquero y, sobretodo, Sport Boys, en donde destacó con nitidez. El popular 'Coné', bautizado pícaramente por la prensa, llegaba a Matute con mucha ilusión de destacar y conseguir cosas importantes en Alianza.

LA PRIMERA VEZ. Salas debutaba en un difícil partido ante un LDU, que años más tarde se convertiría en la sensación del continente (recorte: El Bocón).

El famoso 'Dream Team' iba a hacer su debut en un amistoso ante el LDU de Quito. La expectativa era enorme, fuegos artificiales, una presentación muy pomposa, y el equipo estaba listo para el gran debut. El partido no pudo comenzar mejor, Alianza se puso rápidamente en ventaja por 2-0, y la ilusión en los hinchas era grande.

CUANDO ERA QUERIDO. Paulo Autuori fue el técnico del 'Chicho' en aquel 2001. El brasileño logró ganarse el cariño de la hinchada blanquiazul; sin embargo, con sus malas presentaciones al mando de la selección, dudamos que muchos le guarden gratos recuerdos (foto: El Bocón).

El 'Chicho' se mostraba sólido en la defensa. Pero las cosas cambiarían, y los ecuatorianos, increíblemente, le dieron vuelta al marcador y vencieron por 3-2, malogrando la presentación íntima, y desnudando ciertas deficiencias defensivas, por lo que Salas no pudo consolidar un buen debut con la blanquiazul.

LOS ÍNTIMOS LAS PREFIEREN RUBIAS. A veces, claro está. Aunque con estas chicas, que amenizaron la 'Noche Íntima', ¿quien no se animaría? (foto: El Bocón).

A pesar del mal debut, el año 2001 terminaría con una sonrisa para Alianza. Se obtuvo el ansiado título en el Centenario, y Salas destacaría en partidos claves, como la final del Apertura ante Cristal y la final Nacional contra Cienciano. El pequeño lateral se quedó en el equipo y en los años siguientes se convirtió en una pieza fundamental en el equipo. Sorprendentemente, con todos los entrenadores mantuvo la titularidad. Lograría también los campeonatos de los años 2003, 2004 y 2006.

PARA TI. Abultada goleada ante el Municipal en el que sería el último cotejo de Salas con la blanquiazul (recorte: El Bocón).

EL año 2007 fue el último de Guillermo Salas en la Victoria. En la última jornada del Clausura, Alianza enfrentaba a Municipal con una remota chance de ser campeón, pues dependía de otros resultados. Alianza aplastó a los juveniles del 'Muni' por 6-0, pero no le alcanzó y acabó el año sin títulos y sin una clasificación internacional. El 'Chicho' no tuvo mucho trabajo en este partido, y apenas fue exigido por los jóvenes ediles. Al año siguiente, firmaría por la Universidad San Martín, dando por finalizado su paso en la Victoria, en donde con sus 4 campeonatos nacionales, cumpliría un paso exitoso. Más allá de sus deficiencias técnicas, jamás se discutirá la entrega y el amor propio que desplegó con la blanquiazul.

miércoles, 7 de abril de 2010

Previa: ¿Cómo que uno no es ninguno?

Diseño: Airon Nelson López / CorazónParaGanar.com
El mismo rival, el mismo objetivo. Corría el 22 de marzo de 1995 y Alianza tenía la gran oportunidad –como esta noche- de asegurar su pase a la segunda ronda de la Copa Libertadores, fase que no disputaba desde 1978. Y fue precisamente ante el rival de esta noche. Aquella vez alcanzó con un empate a uno. ¿Hoy bastará?


Renzo Gómez Vega
[renzo.gomez@corazonparaganar.com]


El destino los vuelve a juntar, ojalá que con los mismos resultados. Alianza Lima y Bolívar se enfrentarán nuevamente en un partido clave, decisivo. De un lado, la confianza de sentirse favoritos; del otro, la tranquilidad de jugar sin presiones y pelear por lo más valioso que hay en el fútbol y la vida: el honor. Sin embargo, no siempre fue así. Hace 15 años, un Bolívar clasificado visitaba a un Alianza, que luchaba palmo a palmo con el Wilstermann, la tercera casilla del grupo. Los íntimos tenían cuatro unidades y solo les bastaba un punto para liquidar a los altiplánicos, quienes contaban con cinco puntos, pero una diferencia de trece goles en contra.

¿‘LOCO’, QUÉ ESTÁS HACIENDO? Carlos Enrique reaparecía en el sector izquierdo y, fiel a su estilo, puso corazón en cada jugada. Aquí cubriendo el balón ante Borja (foto: El Bocón).

El marco del estadio Nacional no podía ser más impresionante. Lleno total y graderías teñidas de azul y blanco. No era para menos, después de muchos años, el sueño de la segunda fase era posible, palpable. Si bien es cierto, las circunstancias no eran las más decorosas (pasaban tres de cuatro), lo que importaba era quitarse el karma del fracaso de una buena vez. Aunque, claro, los aficionados no iban a contentarse con un deslucido empate, aguardaban una goleada. Nada de eso ocurriría.

CÓMO NOS TENÍAS ACOSTUMBRADOS. El brasileño Marquinho vulnera la portería N’ Kono y anota, el que a la postre, sería el gol de la clasificación (foto: El Bocón).

Los paceños, tratando de ayudar a sus paisanos, fueron en búsqueda del triunfo. No obstante, el primer tiempo se reduciría a tibios intentos y balones divididos. Los íntimos, traicionados por el pánico escénico, eran incapaces de hilvanar jugadas y atacar con claridad. Hasta que a poco del final un rayo de esperanza haría vibrar a la hinchada. El argentino Kopriva lanza un centro defectuoso, que para su buena suerte, encuentra mal parado Miguel Rimba, cuyo rechazo fue a parar a los privilegiados botines de Marquinho. Furibundo derechazo y explosión en el coloso del José Díaz. Uno a cero para gozar y comenzar a creer.

TE GUSTA SUFRIR. El brasileño Lente trata de burlar a N’ Kono, pero no lo logra y desperdicia una inmejorable ocasión para aumentar la cuenta (foto: El Bocón).

Los visitantes no se darían por vencidos y seguirían intentando. A los 77’ el lateral Castillo se descuelga y al ver el espacio no vacila: remate desde casi 25 metros. Pizarro, falla y se la deja en bandeja a Mercado para que ponga la paridad. La inseguridad hacía su ingreso sin previo aviso. Los minutos pasaban y las silbatinas no se hacían esperar. “¡Que termine ya!”, exclamaban nerviosos los espectadores. Instantes después, el árbitro Joao Paulo de Araujo acabaría con su martirio y la mala racha: luego de 17 años conocíamos los octavos de final. Hoy, 12 años después (la última fue en 1998) queremos conocerlos una vez más. Que así sea.